¿Cómo ayuda la foto-identificación para conservar al tiburón ballena?

En su conferencia en Aldea Digital, que impartió esta mañana, la doctora Dení Ramírez, del  Proyecto Tiburón Ballena que apoya la Alianza WWF-Telcel, habló acerca de la foto-identificación y el catálogo fotográfico que su equipo elabora para estudiar al tiburón ballena en México, y así contribuir a su conservación.

Aldea Digital - Alianza WWF Telcel

Ramírez explicó que la foto-identificación consiste en tomar fotos de los tiburones para crear un catálogo, y comparar las imágenes que se registran cada año. De esta manera y gracias a los patrones de manchas de los animales, se puede saber aproximadamente cuántos son, la cantidad de machos y hembras –y de adultos y jóvenes–, el número de hembras preñadas, cuánto tiempo se quedaron en el Mar de Cortés, cuáles de ellos regresan al año siguiente, entre otros datos.

La científica agregó que esto, en conjunto con las marcas satelitales, ayuda también a saber cuál es la ruta que sigue el tiburón ballena cuando llega y se retira de las costas mexicanas, así como los lugares donde suelen estar durante más tiempo.

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Durante los 10 años que se ha llevado a cabo este proyecto, se han identificado 512 tiburones ballena, de los cuales 460 son jóvenes (de alrededor de 4 metros y machos en su mayoría) y 52 hembras adultas.

Ramírez destacó que cuando se inició el proyecto, se identificó a un tiburón ballena, al que bautizaron como Flavio, que en ese entonces medía 4 metros y medio, y ha regresado cada año a las costas de México, donde recientemente se le volvió a ver, ahora con un tamaño de 8 metros.

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Gracias a estas observaciones, también se pudo identificar que alrededor del 60 por ciento de los animales eran golpeados por las embarcaciones de servicios turísticos que acudían para su avistamiento. De esta manera, y con ayuda de la Alianza WWF Telcel, se empezaron a realizar acciones informativas y se establecieron reglas de avistamiento para que las embarcaciones vayan despacio, que no acudan muchas al mismo tiempo y que no se acerquen demasiado a ellos. Así se han reducido en un 26 por ciento las colisiones.

La doctora explicó que los tiburones son peces (son ovíparos, tienen branquias, escamas y todos tienen dientes), mientras que las ballenas son mamíferos (son vivíparos, tienen pulmones y carecen de escamas).

En el caso del tiburón ballena, se trata del pez más grande del mundo (llega a medir hasta 20 metros), tiene 5 aberturas branquiales y aunque tiene dientes, no es carnívoro, pues se alimenta de plancton.

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A esta especie se le puso el “apellido” de ballena por su gran tamaño y debido a que sus crías se desarrollan en un huevo, pero éste se incuba dentro de la hembra. Cuando están listos para nacer, rompen el huevo y salen del cuerpo de su madre. Al nacer, miden entre 40 y 60 centímetros.

Ramírez informó que el tiburón ballena llega a la edad adulta a los 22 años, que es cuando tienen la capacidad para reproducirse, además, es una especie muy longeva, ya que los que alcanzan los 20 metros de longitud tienen una edad aproximada de 134 años.